BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” Mateo 5: 4.
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” Mateo 5: 4.
“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.” Salmo 101: 6
El Señor viene pronto y debemos estar preparados para recibirlo. “Afirmad vuestros corazones.” Sean firmes, sean estables, sean constantes, “creciendo en la obra del Señor siempre.”
Hemos de tener un mejor ánimo, y decirle al Señor: “Cada día te bendeciré, te servire y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.”
La obediencia trae una bendición sobre todas las provisiones que nuestra diligencia nos proporciona.
Jesús ha venido para que, por fé, tengamos luz y no permanezcamos por más tiempo en la tenebrosidad que cubre a todo el resto de la humanidad.